sábado, 10 de enero de 2026

DANZAS DE LA MUERTE




DUQUE:

¡O qué malas nuevas son estas sin falta

Que ahora me traen que vaya a tal juego!

Yo tenía pensado de hacer batalla,

Espérame un poco, Muerte, yo te ruego. 

Si no te detienes, miedo tengo que luego

Me prendas o mates: habré de dejar

Todos mis deleites, porque no puede estar

que mi alma escape de aquel duro fuego. 



MUERTE:

Duque poderoso, fuerte y valiente,

No es ya tiempo de dar dilaciones,

Andad en la danza con buen continente,

Dejad a los otros vuestras guarniciones. 

Jamás podréis cebar los halcones,

Ordenar las justas ni hacer torneos,

Aquí tendrán fin los vuestros deseos: 

Venid, arzobispo, dejad los sermones. 




ARZOBISPO:

¡Ay muerte cruel! ¿Qué me merecí,

O por qué me llevas tan arrebatado?

Viviendo en deleites nunca te temí,

Fiando en la vida quedé engañado. 

Pero si yo bien gobernara mi arzobispado, 

De ti no tendría tan fuerte temor;

Pero siempre del mundo fui amador,

Bien sé que el infierno tengo aparejado. 




MUERTE:

Señor arzobispo, pues tan mal gobernaste

Vuestros súbditos y clerecía, 

Gustad amargura por lo que comiste

Manjares diversos con gran golosía. 

No podréis estar en Sancta María

Con palo romano en pontifical,

Venid a mi danza, pues sois mortal:

Pase el Condestable por otra tal vía.



DANZAS DE LA MUERTE

DUQUE: ¡O qué malas nuevas son estas sin falta Que ahora me traen que vaya a tal juego! Yo tenía pensado de hacer batalla, Espérame un poco,...